Thursday, November 17, 2016

Un gran regreso

A falta de una jornada por disputar en el Apertura 2016 y con la clasificación a la liguilla a la mano, a nadie le caben dudas de que el regreso de Necaxa al máximo circuito ha sido por la puerta grande. Nuestro equipo tardó en volver más de lo que hubiéramos deseado, pero lo hizo por merecimientos propios y para competir en su torneo de regreso.

Hoy, a espera de que se dispute la jornada 17 da la impresión que la espera valió la pena y que pese a un comienzo de torneo complicado, nuestro equipo supo mantener la calma y levantarse a las críticas que propios y extraños le hacían. Necaxa supo manejar la presión y a la mitad del camino de la batalla porcentual no figura entre los candidatos de nadie para dejar la Liga MX.

Los cinco años en el Ascenso MX fueron complicados para el equipo y para los muchos aficionados que decidimos continuar en el barco, no así para aquellos que recién volvieron a la actividad y que se sentaron a esperar la vuelta del equipo. Nos tocó vivir de todo, títulos, finales perdidas, e incluso hasta nos entrenamos -nosotros como aficionados- para enfrentar/ver partidos que se transmiten por televisión restringida, como será el caso del de el próximo sábado ante Chivas.

Necaxa tiene el boleto a la liguilla en su mano. Un triunfo o un empate nos llevarían a una instancia que no era el objetivo pero que sin duda, el equipo se ha ganado con sus actuaciones a lo largo del torneo. Desde luego, nuestros Rayos debe pensar en seguir sumando puntos para la porcentual de 2017, 2018, y las que vengan después, pero jugará sin presión de sumar una vez que termine el duelo ante Chivas y hasta que el 6 de enero visite a Cruz azul en el Estadio Azul.

La liguilla luce muy cercana pero antes de pensar en ella falta enfrentar a Chivas buscando acercarnos más al objetivo principal de la temporada: La permanencia. La liguilla, como he dicho antes debemos verla como una fiesta, como un bonus que se jugará sin la presión de sumar puntos y en el que lo que venga, será ganancia.

Hoy nos faltan 24 puntos para asegurar matemáticamente la permanencia. Como explico en este post -click aquí- el número se hará menor conforme se sume y el último de la porcentual, en este caso Veracruz, deje de hacerlo. La salvación luce cercana también pero de igual forma hay que sumar los 15, 20 o 24 puntos que sean necesarios. Este fin de semana se juegan tres de ellos, y tendremos una pausa entre los números del descenso para disfrutar la llamada ‘Fiesta grande’.

Pase lo que pase en la última jornada o con el boleto a la liguilla, está claro que Necaxa regresó a Primera División por la puerta grande y en el momento indicado. En ese sentido, recuerdo lo que Alex Rodríguez me dijo en relación a aquella Final de Ascenso que se perdió con Dorados, argumentando que quizá había sido mejor de esa manera porque el técnico y el equipo podían no haber sido los indicados para pelear en Primera División, cosa que ahora parece no ser así con Luis Alfonso Sosa y el plantel que se armó.

Wednesday, November 9, 2016

¿Adiós a las maldiciones?

Hace justamente una semana, un par de eventos deportivos coronaron a equipos que en materia de títulos parecían muertos. La coronación de ambos se dio con apenas unos minutos de diferencia y a 3,509 kilómetros de distancia.

El primero de ellos en coronarse fue el Querétaro en la Copa MX, los Gallos Blancos vencieron en serie de penales al Guadalajara para obtener el primer título de su historia como equipo de Primera División -aunque en esta versión del torneo, participan cuadros de Primera (Liga MX) y Segunda División (Ascenso MX)-. El enorme trofeo copero lucirá ahora en las vitrinas de los Gallos Blancos junto a los tres conseguidos en la división de ascenso entre 2005 y 2008.

La otra coronación espero mucho más tiempo, nada menos que 108 años en el Béisbol de las Grandes Ligas. Nunca he estado particularmente pendiente del para mi mal llamado ‘Rey de los Deportes’ pero me parece que en estos tiempos es difícil no enterarse de algunas cosas, en este caso la presencia de los Chicago Cubs en la Serie Mundial.

Los Cachorros y sus maldiciones llegaron al ‘Clásico de Otoño’ con 108 años de sequía a cuestas y se llegaron a poner abajo en la serie 1-3 ante los Indios de Cleveland, cuadro que por si fuera poco tuvo la localía en los dos últimos juegos de la serie y que había perdido la Serie Mundial en 2007, año en el que fue la última vez -hasta esta temporada- que se presentaron un par de empates en el Fútbol Americano de la NFL.

En términos futboleros, podríamos decir que los Indios ‘la cruzazulearon’ al perder una serie que parecía ganada y que parecía ampliar la sequía de los Cubs, cuadro que en los últimos 108 años, solo había sido capaz de coronarse en ‘Back to the future 2’ -Volver al futuro 2-, pelicula de 1989 que los anuncia como campeones de la campaña 2015 de la MLB.

Finalmente, la película dirigida por Robert Zemeckis no nos cumplió con ropa autoajustable, autos voladores, ni otras tantas cosas, pero si en materia deportiva, específicamente con un título -un año tarde- de los Cubs. Como era de esperarse, la celebración de ambos cuadros, Gallos y Cubs, fue en grande, tal como si uno nunca hubiera ganado nada, y como si el otro tuviera más de 100 años sin hacerlo.

Wednesday, November 2, 2016

180 Segundos de terror

Lo que sucedió el sábado en el Estadio Morelos es una llamada de atención por donde deseemos verlo. Es triste que un encuentro se nos vaya de esa manera tan circunstancial como fue y por fallas tan precisas en marca como se han dado desde hace mucho tiempo en defensa en jugadas a balón parado.

A Monarcas le bastaron dos tiros de esquina y 180 segundos para arrebatarnos tres puntos que parecíamos tener en la bolsa en una noche en la que sin ser del todo superior al rival, se había hecho lo suficiente para conseguir una ventaja que coqueteaba con convertirse en el cuarto triunfo en fila para nuestro equipo.

Para muchos, el autogol de Emanuel Loeschbor que le dio la ventaja a Necaxa fue circunstancial pero en lo personal me parece que fue lo menos circunstancial del partido, ya que se produce de una gran jugada de Necaxa en la que Edson Puch, en la única acción del partido en la que apareció -además del grotesco clavado que le valió una amonestación- metió un centro preciso a segundo palo para que Mario de Luna recentrara buscando a Jesús Isijara encontrando antes la pierna del central argentino de Monarcas.

Todo lo demás fue circunstancial. Xavier Báez, tal como sucedió en Querétaro se lesionó sólo a la media hora de juego para darle su lugar a Michel García -quien volvió a dar un gran partido-, y Brayan Beckeles salió también por lesión al medio tiempo para que Severo Meza reapareciera después de varias semanas y con ello abriera un boquete del lado derecho de la zaga necaxista.

El primer gol de Monarcas surge de un tiro de esquina que se deriva de una acción en la que Severo denota no tener la potencia física de Beckeles por lo que se lo llevan fácilmente por velocidad, y surge apenas instantes después de un fierrazo de Fabián Espíndola que el poste se encargó de sacar. Ahí lo circunstancial del empate, en 60 segundos pasamos del dos a cero -faltaron dos o tres centímetros para que el balón entrara- al empate a un gol a los 77:34 de acción. 180 segundos más tarde, justo al 80:34, Morelia en otro tiro de esquina le dio la vuelta al partido.

Las anotaciones del cuadro local aparecieron cuando ellos más lo necesitaban y cuando mejor control de partido parecía tener nuestro equipo. Ambos goles evidenciaron una vez más el talón de aquiles de nuestra defensa. Como dije, sin haber sido superior al rival, Necaxa estaba haciendo lo necesario para ganar por cuarta ocasión al hilo en una noche en la que Marcelo Barovero fue la figura del encuentro.

La derrota duele por la forma en la que se presenta en un momento en el que nos relamíamos los bigotes con un nuevo triunfo. Duele porque se deriva de groseros errores de marca, y también porque fueron tan solo 180 segundos los que nos cambiaron un resultado que parecía controlado.

La racha se iba a romper tarde o temprano y algún día se tenia que perder de nuevo, eso todos lo tenemos claro. Tristemente la derrota apareció ante un rival en la lucha por la permanencia.

Más allá de lo dolorosa que resultó, dicen que hay derrotas que llegan a tiempo y probablemente la del pasado sábado sea una de ellas. Necaxa ha hecho un gran torneo a grado tal que a veces da la impresión de que a varios se les olvido que necesitamos seguir sumando puntos para lograr la permanencia. Insisto, si llega la liguilla será bienvenida pero no podemos estar pensando en ella hasta que no termine el duelo de la última jornada ante Chivas.

Hoy nos siguen faltando 29 puntos para no depender de nadie en la tabla porcentual, y aun cuando para salvarnos requeriremos hacer muchos menos, de igual forma necesitamos sumar los puntos que nos falten.